martes, 15 de mayo de 2018

La llamada de lo salvaje - Jack London

Título La llamada de lo salvaje

Autor Jack London

Editorial Nórdica

Año 2016

Páginas 176


Jack London vuelve a desplegar toda su fuerza en esta pequeña novela. De nuevo, la naturaleza vuelve a ser el punto de partida y el hogar del eterno retorno de sus personajes. Con un aire a El Idólatra, Buck, un joven perro acomodado a la vida de su dueño, el juez Miller, un mal día es vendido por el criado de la casa al mejor postor por unas pocas monedas. Asustado, tembloroso pero con una mirada de curiosidad, Buck emprende un camino hacia un lugar desconocido. Pasa de mano en mano por distintos dueños que no lo atienden, hasta que finalmente termina junto con otros perros, algunos callejeros, otros de raza, otros salvajes, en medio del hielo. Su misión es tirar de las riendas de un trineo que se prepara para colonizar las tierras vírgenes del Canadá de finales del siglo XIX, rico todavía en minas de oro sin explotar y lugar del último gran sueño americano. 

       La vida salvaje del entorno pone sobre las cuerdas al joven e inocente Buck: ya no está en la cómoda casa de su antiguo amo, con todos los caprichos y atenciones a su alcance. No es plenamente consciente del peligro hasta que ve morir en una pelea a un amigo suyo. Desde entonces, Buck se endurece, sufre una transformación que lo lleva a alcanzar el estatus de líder de la manada. 

      En el lento pero gradual contacto con la naturaleza se manifiesta en una manada de lobos que acompaña y vigila a los exploradores y al resto de perros que tiran del trineo. Buck, curioso y desafiante, querrá ir a conocer a esta manada, descubriendo en el otro a sí mismo, siendo víctima de la extraña sensación de otredad que desde antiguo ha maravillado al ser humano. 

     La llamada de lo salvaje es un relato sencillo y conmovedor. La fuerza de su historia radica en la personalización de la naturaleza como un ente primitivo del que el hombre, infestado de modernidad, ha de regresar si quiere salvarse. El concepto que Jack London quiere ponernos sobre la mesa es claro y no abusa de simbolismo: un repulso a la contemporaneidad, a la innovación, a lo banal, al materialismo; por el contrario, evoca una naturaleza salvaje, del más fuerte, de lo bello, lo único y lo verdadero, en esencia, lo puro. Los críticos más políticos no tardarán en achacar a London un espíritu protofascista, pero lejos de llegar a tales interpretaciones, el autor juega con el maniqueísmo y la contraposición de iguales, pero falla al dejar demasiada clara su postura ante la propuesta de elección que ofrece a los lectores. 

     Con todo ello, el libro es una maravilla que aconsejo sea leído. Lo merece.