martes, 26 de enero de 2016

Mientras escribo - Stephen King

Título Mientras escribo

Autor Stephen King

Editorial Debolsillo

Año 2011

Páginas 320

Los escritores han sido siempre como alquimistas que han guardado sus secretos. Sus técnicas, habilidades y consejos han sido objeto del más alto secreto. Por ello, resulta raro encontrar libros de escritores prolíficos que confiesen sus miedos, inseguridades y métodos de escritura. Mientras escribo es una de esa raras perlas. Pero, ¿leer este libro o asistir a talleres de escritura, me hará mejor escritor? Seguramente no, pero con un matiz. Stephen King diferencia cuatro clases de escritores, que van desde los más mediocres hasta los más brillantes. Los que se encuentran en el medio únicamente pueden conformarse con seguir mejorando mediante el empleo de una serie de técnicas y consejos, pero sobre todo, mucha práctica. Este libro está dirigido a esa clase media de escritores: trabajadores, lectores y con cierto talento por explotar. 

    Mientras escribo está dividido en cuatro partes: en «Cirrículum Vitae» repasa sus primeros pasos como lector y escritor. Desde su infancia a la juventud, la relación con su hermano, sus primeros escritos, su paso por periódicos y articulista de eventos deportivos y los cientos de rechazos que revistas pulp le enviaron de sus manuscritos. 

      En «Caja de herramientas» aborda de una manera clara y sencilla los principios básicos que cualquier escritor debe tener en cuenta a la hora de escribir, destacando la claridad, evitar redundancias, ser fiel a uno mismo, no preocuparse mucho por lo que piensen de tu obra y sobre todo, leer y escribir mucho para adquirir oficio. 

     La tercera parte titulada «Escribir» tal vez sea la más interesante. Aquí, el maestro del terror recuerda sus inicios como escritor profesional, las influencias y las primeras ideas que le llevaron a escribir Carrie, su primera gran novela. Mediante una serie de ejemplos personales,  King avisa al joven escritor de los errores más comunes que suelen cometerse. Cabe destacar la tremenda humildad que, según él, debe tener todo buen escritor: saber encajar las críticas, tanto de los lectores como de los correctores editoriales que revisan tu obra; nunca darte por satisfecho y siempre intentar mejorar. 

      Finalmente, en el último capítulo «Posdata: vivir», relata el atropello del que fue víctima en 1999 por una furgoneta y que estuvo a punto de matarlo. En aquel verano de finales de siglo se encontraba escribiendo este libro, Mientras escribo, y lo emplea como anécdota de hasta qué punto la escritura fue capaz de aliviarle todos los males. King demuestra que un escritor no solo nace, sino que se hace. El tesón y la fuerza de voluntad que requiere el oficio de escritor, como cualquier otro, debe ser entendido como parte vital de uno mismo y no como mera afición pasajera. Dedicar la vida al noble arte de la escritura siempre tiene sus recompensas.

     Mientras escribo gustará a los lectores habituales de Stephen King, pero también a todos aquellos que quieran indagar en los recovecos de la escritura. Escrito de manera clara, sencilla y sin tapujos, como es habitual en su estilo, tal vez sea uno de los libros más recomendables para los iniciados. Os ahorraréis dinero en escuelas y en obtusos manuales.