sábado, 16 de enero de 2016

El viaje de Shackleton - William Grill

Título El viaje de Shackleton

Autor William Grill

Editorial Impedimenta

Año 2014

Páginas 76



En 2014 se cumplieron cien años de la intrépida expedición que Ernest Shackleton llevó a cabo en 1914. A bordo del famoso rompehielos noruego Endurance, menos de treinta hombres y poco más de sesenta perros para arrastrar la mercancía en la nueva, el navegante y expedicionario anglo-irlandés se disponía a batir uno de los últimos retos que le quedaban al ser humano, cruzar la Antártida por su punto más estrecho. 
   
   Su historia se enmarca dentro de la conocida como era heroica de las exploraciones polares. En 1910 el noruego Roald Amundsen pisaba por primera vez, junto con sus hombres, el Polo Sur. Tras una titánica lucha por la supervivencia, Shackleton de dispuso a cruzar la Antártida pasando por el Polo Sur. Si lo conseguía, cerraría una gloriosa etapa marcada por los hombres aventureros, tal vez los últimos. 

     El joven ilustrador británico William Grill logra convertir este libro la historia de un fracaso en poesía y arte. Sin narrativa ni ficción, pero tampoco ensayo, más bien estamos ante una especie de historia narrada, una biografía no autorizada de un grupo de hombres sin más rostros reconocibles que el de Shackleton y algunos de sus principales compañeros. Grill sabe cómo desarrollar una historia y atrapar al lector. Empieza con el anuncio que Shackleton que buscaba reclutar al personal más preparado; con detalles sobre la cantidad de perros que viajaron con ellos, la historia del navío Endurance o los suministros que prepararon el día de su partida desde Gran Bretaña. En definitiva, una epopeya que recoge los anhelos e ilusiones de un hombre y su tripulación, pero también el Zeitgeist de toda una época.

     Tras quedar atrapados en una gran masa de hielo de más de 1.200 kilómetros de longitud y sin posibilidad alguna de continuar con su empresa, la única tarea de Shackleton era sacar a todos sus hombres de la Antártida con vida. Resistieron largos meses sobre una gran placa de hielo que viajaba a la deriva, cazando focas, leones marinos y pingüinos para sobrevivir mientras se entretenían jugando con los perros, pequeñas acciones teatrales o al son de la música de una guitarra. Con los botes que les quedaban, un día decidieron salir a buscar ayuda.En un primer momento, llegaron a Isla Elefante (Islas Shetland del sur), seguramente los primeros hombres en pisar la isla. Una vez allí, Shackleton decidió partir sólo con un reducido grupo de hombres en el bote llamado James Caird en busca de ayuda. Navegaron durante más de 1.500 kilómetros hasta que llegaron a las Islas Georgias del Sur. Tras su milagrosa llegada, anunciaron sus desventuras a los lugareños y partieron a los pocos días en un barco cedido por el gobierno de Chile, conocido como Yelcho, en busca del resto de tripulantes del Endurance que todavía seguían en Isla Elefante. 

     Sobrevivieron todos los que partieron en 1914. Shackleton, a pesar de no haber conseguido su propósito, fue reconocido como uno de los mayores exploradores y aventureros de su época, y su fama exaltada hasta el mito de leyenda. Grill refleja a la perfección en sus dibujos a lápiz de colores oscuros y pardos la lucha del hombre contra la naturaleza, de su histórico e insensato sentido de la curiosidad que es capaz de llevarle a arriesgar su vida por el conocimiento y la fama, algo único en el reino animal. Una lección vital tanto para jóvenes como mayores.

"Elegí la vida por encima de la muerte para mí mismo y para mis amigos... Creo que está en nuestra naturaleza el deseo de explorar, de adentrarnos en lo desconocido. La única derrota verdadera sería la de no salir a explorar jamás"
Ernest Shackleton