domingo, 26 de julio de 2015

Arte Ibérico en España - Antonio García y Bellido

Título Arte Ibérico en España
Autor Antonio García y Bellido
Editorial Espasa-Calpe
Año 1980
Páginas 220

Existe poca bibliografía sobre los íberos en comparación con otros pueblos de la antigüedad. Seguramente se deba al desconocimiento de los mismos, a que todavía su idioma no ha sido descifrado y desde pronto se vieron inmersos en la cultura fenicia, griega y romana, quedando muchos aspectos de su cultura mimetizados con los del colono. A pesar de ello, es innegable el atractivo y la originalidad que proyectaron en el arte. Este libro, a pesar de tener unas décadas a su espalda, sigue estando vigente. Se trata de un resumen lo más exhaustivo posible sobre las principales manifestaciones artísticas de los íberos, estructurado en arquitectura, escultura, pintura y artes menores. Sin embargo, el grueso del libro son las 198 ilustraciones de planos de excavaciones, representaciones estratigráficas de las mismas, dibujos de diversas construcciones megalíticas, fotografías de esculturas y objetos menores de orfebrería. 
El estudio se encuentra parcelado no por temática de las obras, sino por el lugar en donde fueron encontradas. Así, se van dividiendo las diversas piezas que se muestran por los distintos cerros o excavaciones de donde proceden, por lo que el elemento topográfico cobra especial importancia para el autor. Una vez describe individualmente las piezas, trata de establecer semejanzas y diferencias entre ellas, así como con otras del Mediterráneo, viendo numerosas familiaridades con elementos helenos y romanos. 
El mayor problema al que se enfrentaban entonces, y hoy día, los estudios sobre arte íbero, es la datación de los múltiples objetos. La escasa profesionalidad con que se procedió en el siglo XIX a desenterrar numerosos yacimientos en la Península Ibérica, tanto por españoles como por arqueólogos extranjeros, ha provocado un vacío informativo y documental sobre el lugar de enterramiento de las piezas, existiendo diversas opiniones sobre su datación. Así, se considera que el arte íbero primitivo dataría de los siglos VIII al VI a.C., mientras que a partir del siglo III a.C., con la llegada de los ejércitos púnicos a su paso a Italia en la II Guerra Púnica, abrieron la romanización a todo el enclave Mediterráneo, momento en que se puede apreciar una influencia en la escultura y los bustos, así como en la cerámica ricamente impregnada del alfabeto íbero todavía sin descifrar, así como la aparición de numerosas cecas con monedas íberas propias. 
La presente obra de García y Bellido sigue teniendo músculo. Sus interpretaciones sobre el arte íbero, en muchos casos, siguen estando vigentes y su manual ha sido todo un referente para todos aquellos que alguna vez se interesaron por el pueblo íbero, tan misterioso, tan enigmático.