jueves, 21 de mayo de 2015

En el bosque, bajo los cerezos en flor - Ango Sakaguchi

Título En el bosque, bajo los cerezos en flor
Autor Ango Sakaguchi
Editorial Satori
Año 2013
Páginas 152


''El mundo de la literatura moderna japonesa es un enigma inabarcable. Una especie de pozo sin fin para el lector occidental en general, y el español en particular, cuya profundidad abismal nunca deja de sorprendernos''.
Jesús Palacios

El presente libro está compuesto por tres cuentos o historias breves escritas por uno de los mayores maestros japoneses de terror, Ango Sakaguchi. La primera es la que da título al libro, En el bosque, bajo los cerezos en flor, una de las historias más sorprendes y desconcertantes historias que nunca he leído. Escrito con un lenguaje sencillo y claro, sin pretensiones ni párrafos moralistas sobre la vida y la muerte, Sakaguchi va cosiendo línea tras línea un universo de terror que envuelve a los protagonistas en una locura sin sentido. Algo que se ve perfectamente reflejado en este primer cuento, pero que también es recurrente en el resto de relatos del autor, es un facilidad para convertir elementos cotidianos en apariencia inocentes, buenos y dichosos en algo deleznable e inquietante. Consigue con ello que su universo de terror sea especial, pues desde un aparente mundo muy similar al nuestro, sea de la época y país que sea, todo lo revierte hacia los abismos del ser humano, donde lo maligno de nuestra especie encuentra un lugar común con una mitología japonesa donde la magia y el misterio son los pilares que la sostienen. 
''Cuando florecen los cerezos, la gente se siente alegre y feliz. Bajo los árboles cuajados de flores beben sake y comen dulces de arroz mientras exclaman: «¡Qué vista tan hermosa! ¡Qué espléndida es la primera!». Pero todo es una gran farsa''. 
De esta forma comienza En el bosque, bajo los cerezos en flor. Poco más puede decirse de la obra si se quiere recurrir a destripamientos innecesarios.
La segunda historia recogida en este volumen se titula La princesa Yonaga y Mimio. Ambientada en un contexto histórico no muy concreto (supuestamente durante el periodo Edo), Mimio, carpintero de profesión, es llamado por el padre de la princesa Yonaga, junto con otros tres artesanos de la madera, para que realicen una estatua de Buda. La favorita de la princesa será elegida como santuario personal al que orar. A esta tarea se entregan durante años los carpinteros, pero Mimio, tras sufrir un grave altercado con una esclava de la princesa, decide vengarse creando la estatua más escalofriante y terrorífica. Este cuento destaca por su realismo histórico, donde se ven reflejados muchas de las cualidades atribuidas normalmente al pueblo nipón, como el orgullo, espíritu de sacrificio y profundo respeto por el trabajo y los valores. Con ello, Sakaguchi satiriza mediante su peculiar estilo toda la idiosincrasia de un pueblo, viéndose reflejado hasta el absurdo delante de un espejo. 
La tercera y última historia se titula El Gran Consejero Murasaki. A diferencia del anterior, vemos aquí descrito un mundo más lejano al occidental. Se describen muchos ritos y tradiciones japonesas, historias y leyendas populares mágicas en una atmósfera más tierna, pero que paulatinamente se vuelve violenta. El vanidoso consejero Murasaki presume ante sus semejantes de su estatus, riqueza y prestigio. Valiéndose de ello, una noche se topa de regreso a casa con una flauta que desprende vivos colores blanquecinos. Se trata de la flauta mágica de la Diosa de la Luna, que una de sus sirvientas, despistada, se dejó caer a la Tierra. Acude en su busca, pero Murasaki decide devolvérsela a cambio de algo. Su arrogancia le puede, y a partir de entonces una serie de hechos se precipitan, acabando el final del cuento con una moraleja. 
Siempre resulta sorprendente leer literatura oriental en general, y japonesa en particular. Como señala Jesús Palacios al final de la obra en un brillante epílogo, nunca deja de sorprender al lector occidental la riqueza, singularidad y temática de esta rica literatura. Esperemos que sigan editando obras tan sorprendentes como ésta en los próximos años.