domingo, 10 de abril de 2016

La guerra de los Imperfectos - Víctor M. Valenzuela

Título La guerra de los Imperfectos

Autor  Víctor M. Valenzuela

Editorial NowEvolution

Año 2015

Páginas 292


La Guerra de los Imperfectos nos sumerge en una sociedad distópica futurista en la que las clases más altas han conseguido modificar su código genético para hacerse inmunes a cualquier enfermedad y vivir siglos, estos son los Homo+, unas pocas familias de privilegiados que se han hecho con el control económico y político del mundo, mientras tanto, aquellos cuyo código genético no ha sido alterado, los imperfectos, han sido convertidos en siervos de esos pocos privilegiados y relegados a una vida vacía y miserable, de entre ellos, pequeñas facciones en todo el mundo han decidido alzarse en armas y recuperar el mundo que les ha sido robado, el único problema es que la mayoría de ellos ni siquiera son capaces de recordar ese mundo.
Los Homo+ nos robaron también nuestra historia, los recuerdos de nuestros antepasados, la grandeza de los hombres que poco a poco habían trabajado para construir un mundo mejor. Ahora los imperfectos no tenemos tradiciones, ni viejos héroes a los que admirar, ya no podemos caminar sobre los hombros de gigantes y eso nos hace todavía más pequeños y vulnerables. 

     La estructura que sigue el libro diferencia dos tipos de capítulos, los primeros siguen la historia de los dos protagonistas, Diego y Margarita, miembros de la resistencia, y los segundos narran, a través de noticias, diarios, e-mails, grabaciones de seguridad, etc., toda la historia de la evolución de los Homo+ y la creación de la resistencia, sin embargo, al final ambas historias se fusionan dando lugar a un único relato. Uno de los puntos fuertes de La Guerra de los Imperfectos es precisamente su ruptura con las distopías clásicas, Valenzuela narra el proceso de creación y desarrollo de ese mundo distópico por parte de las clases más, y lo hace partiendo del panorama más actual posible creando en el lector una sensación de cercanía muy realista, siguiendo el estilo del género, al autor planta la semilla de la reflexión sobre el presente a través de la creación de un mundo ficticio: 

    Tendremos fuertes disturbios en casi toda la Europa rica menos en España e Italia donde la población ya vive en una falsa democracia desde hace décadas. En España la oligarquía tiene sometida a la población de una u otra manera, existen focos de organizaciones ciudadanas, ONGS y grupos de defensa de los derechos civiles que montarán jaleo, pero opino que lo mejor es exterminar a sus cabecillas en una purga. En los países del Este no habrá problemas y en Rusia el propio gobierno desplegará al ejército.

    También caben destacar las referencias que se hacen dentro de la historia al propio género distópico, colocando en manos de los protagonistas novelas del género como 1984, y enlazando las causas y las (escasas) consecuencias de este tipo de literatura con el mundo de la novela.

   —Casi todos los relatos del libro presentan escenarios distópicos y he visto que hay mucha literatura de antes de la Aceleración especulando con futuros igual de negros que nuestra realidad y hasta peores […].
     —Sí. Existieron muchas personas alertando, pero infelizmente pocas escuchándolos.[…]

     En cuanto al estilo, una gran parte de la historia está narrada en primera persona y en tiempo presente, y el resto (noticias, memorias, diarios, etc.) en tercera persona y en pasado, estos cambios se justifican por la gran presencia de acción y batalla como tal en algunas partes, para las cuales el uso del presente queda más que justificado envolviendo al lector en las escenas de batalla, sin embargo para algunos lectores estas partes, cargadas de terminología armamentística, táctica, etc., pueden llegar a hacerse algo pesadas, ya que retrasan en cierto modo el desarrollo de la historia principal.

     En definitiva, Valenzuela, a pesar de la gran carga de acción que puede llegar a dar una impresión errónea del libro, introduce una reflexión sobre la pérdida de la cultura propia, de la memoria de nuestros antepasados y de la conciencia de lo que es y puede llegar a ser el ser humano, imperfecto o no. 


Lorena Martínez Fernández

lunes, 14 de marzo de 2016

Casanova el admirable - Philippe Sollers

Título Casanova el admirable

Autor Philippe Sollers

Editorial Páginas de Espuma

Año 2010

Páginas 264

¿Quién fue Casanova? seguramente todos tengamos una idea más o menos preconcebida en la cabeza. En el ideario común del europeo contemporáneo la figura de Casanova encarna al libertino por excelencia, al irredento vividor que no hizo sino disfrutar de los placeres carnales de la vida. Philippe Sollers (1936) comienza su ensayo diciendo: «Todo el mundo cree saber quién es Casanova. Están equivocados». Efectivamente, Sollers demuestra en las primeras páginas que la memoria de Giacomo Casanova ha sido alterada, modificada, pisoteada y utilizada según los intereses personales de cada uno. Su única obra, Historia de mi vida, es el único testimonio fiable de su obra y pensamiento. Los problemas: no lo llegó a publicar en vida. Tras su muerte, el manuscrito fue vendido por su sobrino a un editor alemán y posteriormente a uno francés, quienes, tras una primera lectura, decidieron reescribir parte de sus memorias. Europa quedó ciega de uno de los mayores relatos del siglo XVIII. No fue hasta después de la II Guerra Mundial cuando se editaron íntegramente su Historia...,  en francés, sin adulterar el original. 

    «Historia de mi vida es un documento extraordinario: monjas, esposas infieles, muchachas en venta, prostitutas, cortesanas, viejas locas, mujeres del pueblo, marquesas, burguesas, condesas, doncellas o madres de familia: es, de hecho, el catálogo de Mozart, pero agravado por una aguda mirada sociológica. Nada de generalidades: relatos concretos. Un río de detalles que explica más que mil y tres volúmenes universitarios»

    Pues bien, Casanova, «filósofo de la vida», según Sollers, fue uno de los mayores escritores, pensadores y filósofos del Siglo de las Luces. La envidia y la malicia de muchos ensombreció su figura, cuyos efectos todavía llegan a la actualidad.

   «Casanova, por lo tanto, improvisa, es un filósofo cuyo tocador está en todas partes. Como contrapunto, no para de decirnos cuáles son las fuerzas negativas que encuentra: la estupidez, dice, es peor que la maldad. Esta última puede ser castigada y enmendada, pero la estupidez te corta los brazos y el aliento. Por ejemplo, la mujer que se encarga de la limpieza de su cuarto y que acaba de tirar un capítulo entero de su manuscrito porque ha visto papeles usados y con tachaduras encima de la mesa. No ha tocado el papel en blanco. Por lo tanto, él debe volver a escribirlo»

      Casanova el admirable es una suerte de ensayo a caballo entre la filosofía y la biografía histórica. Mediante el uso de párrafos cortos que Sollers selecciona con cuidado de Historia de mi vida, va deconstruyendo al personaje. Lo disecciona, estudia, analiza. Pregunta al texto, a la historia, a sus contemporáneos. Lo trae al siglo XX y lo sienta a charlar con el ciudadano europeo. Sollers siente una admiración profunda por Casanova. En algunos momentos, el lector, aturdido por las confesiones de Casanova, duda de quién tiene más protagonismo en la obra, si el propio Sollers o el biografiado Casanova. ¿Acaso a Sollers le hubiera gustado ser Casanova...? ¿Y a quién no?. 

     ¿Puede la lectura de Casanova el admirable suplir la del inmenso Historia de mi vida? Si quieren saber, de cualquier cosa, hay que recurrir al original. A pesar de ello, Sollers logra resumir en poco más de doscientas páginas la esencia de Casanova, sus pensamientos, intereses, filosofía, amores, desenfrenos corteses y anécdotas, todo unido a una crítica que se hace necesaria, una puesta a punto de su vida y la validez o no de la misma para el lector contemporáneo. ¿Qué nos puede aportar Casanova a la sociedad de hoy? Casa -como suele llamarlo en el libro- es el filósofo del futuro: un hombre sin ataduras ni restricciones ideológicas, que pudiera haber conversado con Freud o cualquier otro intelectual del siglo XX sin mayores problemas. Si figura es atemporal. 

Sus reflexiones, son aforismos:

     «Soportamos el hambre para saborear mejor las salsas; aplazamos el goce del amor para hacerlo más vivo; y aplazamos una venganza para que resulte más mortífera»
    «No empecé a amar a Dios hasta que después de que me desengañé de la idea que la religión me había dado de él»

Tras su paso por España (Pamplona, Madrid, Barcelona...), observa:

     «[El español es] una de las más bellas lenguas del universo, sonora, enérgica, majestuosa»
 
   «Las mujeres son muy hermosas, arden en deseos y siempre están dispuestas a favorecer algún enredo para engañar a todos los seres que las rodean a fin de espiar sus intrigas»

Casanova el admirable es uno de los ensayos más interesantes y una de las biografías más originales que he tenido la ocasión de leer en los últimos años. Sollers hace pedagogía de la historia y de la literatura al mostrarnos, sin complejos, que lo que nos ha precedido no está para ser admirado, sino para ser interrogado y puesto en continua tela de juicio. 


Retrato de Giacomo Casanova realizado por su
hermano Franceso Casanova
 (alrededor 1750-1755)

domingo, 21 de febrero de 2016

Notas de un viaje a Oriente - Julián Marías

Título Notas de un viaje a Oriente

Autor Julián Marías

Editorial Páginas de Espuma

Año 2010

Páginas 208


En el verano de 1933 unos doscientos estudiantes provenientes de múltiples lugares de España llevaron a cabo un viaje, junto con sus profesores, por el Mediterráneo. Con escalas en Túnez, Susa, Alejandría, El Cairo, Jerusalén, Creta, Rodas, Esmirna, Constantinopla, Salónica, Atenas, Malta, Siracusa, Palermo, Nápoles o Palma de Mallorca, supuso uno de los mayores viajes culturales y universitarios de la historia de España. Entre sus alumnos más destacados estaba un joven Julián Marías de apenas 19 años, junto con otros compañeros como Vicens Vives y profesores como Zubiri. El mismo Valle-Inclán se unió a su aventura de regreso a España desde Roma. 

    Pero, ¿cuál es la historia de este viaje? España había cambiado de régimen político y constitucional hacía apenas dos años. La II República había apostado decididamente por la instrucción pública y las labores culturales. En este contexto, se planteó a principios del curso académico de 1932 un viaje cultural por todo el Mediterráneo donde los alumnos que pudieran permitírselo y los que obtuviesen las mejores notas para optar a una beca, viajarían de la mano de sus profesores, viendo, aprendiendo, charlando y conociendo todos aquellos lugares sobre los que solían tratar sus clases universitarias. El todavía incipiente filósofo Julián Marías había obtenido una beca por méritos académicos y eso le permitió realizar el viaje. A bordo del Ciudad de Cádiz, un barco que años mas tarde Mussolini bombardearía durante la Guerra Civil por órdenes de Franco, embarcaron casi doscientos universitarios durante casi dos meses de verano. 


     Notas de un viaje a Oriente recopila los artículos que Julián Marías publicó tras su vuelta a España en un periódico, donde resumía en un tono entre poético e intimista las sensaciones que le producían los exóticos lugares que visitaba. En su lectura se puede comprobar todavía una falta de madurez narrativa; sus artículos no tienen la profundidad de muchos de sus trabajos posteriores, pero se revelan como valientes. En este sentido, el valor del libro no está en lo que tiene de diario de viajes o relato intimista, sino en la constatación de un hecho: la pasión de unos jóvenes, de toda una generación que fue arrasada por una Guerra Civil; la conciencia y la esperanza en un futuro mejor que gracias a la lucha, el sacrificio y el esfuerzo les iba a ser posible alcanzar. Nada de eso ocurrió, o al menos no en la medida que creían en 1933.

    El libro que presenta la editorial Páginas de Espuma viene acompañado por un aparto crítico que hará las delicias del lector de Julián Marías y de todos aquellos que quieran profundizar en los detalles del viaje. Con un prólogo y una introducción más que vehementes, se añaden las cartas que Julián Marías escribió a sus amigos y familiares durante el trayecto, con un lenguaje más vivo y natural que en sus notas.  En los apéndices, podremos encontrar desde una lista completa de todos los alumnos que realizaron el viaje, pasando por las Prevenciones Generales que los viajeros debían tener antes de partir, así como el Himno del Crucero Universitario, con el que terminaremos esta reseña. Cabe destacar, finalmente, las abundantes imágenes con que viene acompañado el libro, algunas del viaje realizadas por el propio Marías y otras posteriores. 

    Como afirma el editor de Pre-Textos Manuel Borras, existen libros que gustan y otros que interesan. Tal vez este no me guste tanto por lo que contiene, pero sí me interesa por lo que representa: una añoranza, un canto desgarrador al paso del tiempo, a la historia de nuestro país y a la esperanza, nunca rota del todo, de que las cosas pueden ir a mejor. Basta leer libros como este para reflexionar sobre la educación en la actualidad o en la universidad y el papel que juega en la sociedad. Los buenos libros siempre invitan al lector a la reflexión. 



Himno del Crucero Universitario
Cantado el 21 de junio de 1933 durante la fiesta celebrada a bordo 
del Ciudad de Cádiz, en el mar, rumbo al puerto de Alejandría.

España está en el mar. 
España está en el mar.

El mar del más bello azul,
el del más dulce cantar.
Cantemos estudiantes
a la Universidad.
Cantemos la cultura
frente al mar inmortal.
Mare Nostum por tus rutas va
la estela de nuestra nave;
tu visión nos hace recordar
los imperios del ayer,
que la espuma escribe en el azul
de tus ondas un cantar,
que es ejemplo y es luz
para nuestra juventud.
¡Mare Nostrum Inmortal!
(Estribillo)
España está en el mar.


Los estudiantes del Ciudad de Cádiz frente al templo de Pestum.
Arriba a la derecha, Julián Marías con un salacot en la cabeza. 


domingo, 14 de febrero de 2016

La felicidad conyugal - Lev Tolstói

Título La felicidad conyugal

Autor Lev Tolstói

Editorial Acantilado

Año 2012

Páginas 176


¿Quién no ha oído hablar de Guerra y Paz, esa monumental obra del siglo XIX que encumbró a Toltói como uno de los mejores escritores de la Historia? Todo libro cumbre en la vida de un escritor suele estar precedido de pequeños indicios que apuntalan su estilo. En 1858 se publicó un pequeño librito titulado La felicidad conyugal, donde el autor ruso anticipa muchas de sus obsesiones y características que definió posteriormente en Anna Karenina y Guerra y Paz.

       Masha es una joven que se enamora de Serguéi, un hombre mayor que ella, amigo de su padre y que, tras la muerte de este, administra sus propiedades hasta que Masha sea mayor de edad. Fruto del contacto, las conversaciones y confidencias que el entorno rural en que conviven les propicia, surge un amor profundo entre ambos que acabará desembocando en un matrimonio poco habitual. A pesar de la diferencia de edad, Masha y Serguéi logran vivir plenamente el uno con el otro, hasta que por motivos laborales tienen que pasar una temporada en San Petersburgo. 

     El contraste entre la ciudad y el campo conlleva que Masha tenga que hacer vida en sociedad, donde descubrirá un nuevo mundo lleno de lujos, amistades y galanteos de jóvenes burgueses de su edad. Serguéi, quien no cesa en su trabajo, es presa de los celos. Tras una crisis en la relación, ambos deciden regresar al tranquilo campo a poner en común sus sentimientos. 

       En esta tercera parte asistimos a la confesión de dos personas maduras que desnudan su alma en el momento más crítico de sus vidas. Toltói despliega el genio de su pluma y consigue evocar mediante el uso de diálogos intimistas una evolución y una madurez exquisitas en su estilo. La felicidad conyugal puede interpretarse como un libro conservador en sus resultados, pero también provocativo en sus proposiciones. En el siglo XIX, en una sociedad todavía medieval como era la rusa, escribir sobre el amor de dos personas, un hombre y una mujer, que se respetan y se asumen en igualdad de condiciones, no deja de ser revolucionario. Que las conclusiones sean una denuncia de la sociedad burguesa y de la vida en la ciudad, frente a la tranquilidad que otorga el mundo rural, la estabilidad y la serenidad para el alma, no dejan de ser temas recurrentes en la prosa de Toltói. 

      La felicidad conyugal coquetea con las nouvelle, pero es mucho más que eso. Es un libro que se lee con gusto al principio y con una verdadera ansiedad según avanza la historia. Seguramente el mejor manual de pasiones, de serenidad y reflexión que conlleva la vida en pareja que se ha escrito nunca. 

     Mención especial merece la traducción hecha por Selma Ancira, quien ha recibido por esta obra el "Premio Nacional de Traducción 2011". 



Retrato de Lev Toltói (1887) por Illiá Yefímovich Repin

domingo, 31 de enero de 2016

Vidas sobre raíles. Cuentos de trenes - VV. AA.

Título Vidas sobre raíles. Cuentos de trenes

Autor VV. AA.

Editorial Páginas de Espuma

Año 2000

Páginas 208


El mar, la lluvia, el atardecer o el rugir del viento. Todos ellos son elementos que han inspirado a los escritores a lo largo de los siglos. Algunos lugares o momentos tienen algo de especial, algo indecible, que logra evocar en la mente de los artistas la inspiración creativa. Uno de estos últimos elementos ha sido el tren y todo el mundo que se ha creado alrededor. 

     El ser humano es eminentemente movimiento. Es por ello que con el desarrollo e implantación del tren a vapor en la Europa del siglo XIX la concepción del tiempo en los ciudadanos virase completamente. El tren supuso la conexión, el contacto entre comunidades geográficamente distantes. El turismo, tal y como lo conocemos hoy día, comenzó a cobrar sentido. Las personas podían moverse libremente y en poco tiempo, y  no solo por España, sino por toda Europa. Los artistas, siempre tan sensibles a los cambios, inmortalizaron en la música, la pintura y la literatura el cambio. 

       Este libro reúne algunos de los mejores relatos que se han escrito en la segunda mitad del siglo XX, con los trenes como protagonistas, pero también como telón de fondo del trasunto de historias humanas. Amores imposibles, fantasía e imaginación pueden tener lugar a bordo de un tren, pero también en una estación de ferrocarriles. Diecinueve cuentos. Muchas historias diferentes. 

     Los hay de todos los tipos. Como en la mayoría de las antologías, los hay mejores y peores. Por cortesía, mencionaré los que a título propio he considerado los de mayor calidad. Final de juego de Julio Cortázar reúne en unas pocas páginas todo el sentido de la literatura del argentino. Magia, intimismo y fantasía puestos al servicio de un trasfondo realista. No tiene la fuerza de sus mejores cuentos, pero destaca por su estilo y tiempos narrativos. 

     El guardagujas de Juan José Arreola evoca el desconcierto que tan habitualmente va unido al terror. Deudor de los mejores relatos de fantasmagorías del siglo XIX, da un paso más y transforma las escenas en un absurdo surrealista. 

     Pero, de todos, el que más ha llamado mi atención ha sido Una mujer que huye por los túneles de Gonzalo Torrente Ballester. Consigue atrapar al lector con una prosa que aumenta el ritmo paulatinamente. Una mujer, protagonista en un mundo cualquiera, se ve impelida hacia otros mundos oníricos. La confusión es tal que uno llega a dudar de lo que es real y lo que no, jugando sutilmente con las apariencias y los equívocos. 


                                                Lluvia, vapor, velocidad. El gran ferrocarril del Oeste - Turner (1844)

martes, 26 de enero de 2016

Mientras escribo - Stephen King

Título Mientras escribo

Autor Stephen King

Editorial Debolsillo

Año 2011

Páginas 320

Los escritores han sido siempre como alquimistas que han guardado sus secretos. Sus técnicas, habilidades y consejos han sido objeto del más alto secreto. Por ello, resulta raro encontrar libros de escritores prolíficos que confiesen sus miedos, inseguridades y métodos de escritura. Mientras escribo es una de esa raras perlas. Pero, ¿leer este libro o asistir a talleres de escritura, me hará mejor escritor? Seguramente no, pero con un matiz. Stephen King diferencia cuatro clases de escritores, que van desde los más mediocres hasta los más brillantes. Los que se encuentran en el medio únicamente pueden conformarse con seguir mejorando mediante el empleo de una serie de técnicas y consejos, pero sobre todo, mucha práctica. Este libro está dirigido a esa clase media de escritores: trabajadores, lectores y con cierto talento por explotar. 

    Mientras escribo está dividido en cuatro partes: en «Cirrículum Vitae» repasa sus primeros pasos como lector y escritor. Desde su infancia a la juventud, la relación con su hermano, sus primeros escritos, su paso por periódicos y articulista de eventos deportivos y los cientos de rechazos que revistas pulp le enviaron de sus manuscritos. 

      En «Caja de herramientas» aborda de una manera clara y sencilla los principios básicos que cualquier escritor debe tener en cuenta a la hora de escribir, destacando la claridad, evitar redundancias, ser fiel a uno mismo, no preocuparse mucho por lo que piensen de tu obra y sobre todo, leer y escribir mucho para adquirir oficio. 

     La tercera parte titulada «Escribir» tal vez sea la más interesante. Aquí, el maestro del terror recuerda sus inicios como escritor profesional, las influencias y las primeras ideas que le llevaron a escribir Carrie, su primera gran novela. Mediante una serie de ejemplos personales,  King avisa al joven escritor de los errores más comunes que suelen cometerse. Cabe destacar la tremenda humildad que, según él, debe tener todo buen escritor: saber encajar las críticas, tanto de los lectores como de los correctores editoriales que revisan tu obra; nunca darte por satisfecho y siempre intentar mejorar. 

      Finalmente, en el último capítulo «Posdata: vivir», relata el atropello del que fue víctima en 1999 por una furgoneta y que estuvo a punto de matarlo. En aquel verano de finales de siglo se encontraba escribiendo este libro, Mientras escribo, y lo emplea como anécdota de hasta qué punto la escritura fue capaz de aliviarle todos los males. King demuestra que un escritor no solo nace, sino que se hace. El tesón y la fuerza de voluntad que requiere el oficio de escritor, como cualquier otro, debe ser entendido como parte vital de uno mismo y no como mera afición pasajera. Dedicar la vida al noble arte de la escritura siempre tiene sus recompensas.

     Mientras escribo gustará a los lectores habituales de Stephen King, pero también a todos aquellos que quieran indagar en los recovecos de la escritura. Escrito de manera clara, sencilla y sin tapujos, como es habitual en su estilo, tal vez sea uno de los libros más recomendables para los iniciados. Os ahorraréis dinero en escuelas y en obtusos manuales.